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sábado, 17 de octubre de 2020

No eres nada. Aunque lo fueras todo.

 ''Tú siempre estás intentándolo. Haces todo lo posible, no pierdes la esperanza y te convences mientras me convences a mí de que todo irá bien, mientras nos vamos a pique...'' - dijo ella, apretando los puños, sentada en lo más hondo de una esquina del sofá del cuero, con la televisión apagada, la mirada clavada a un punto inespecífico del espejo que sirve las veces de mesa, y un puñado de lágrimas de pura frustración a punto de caramelo de empezar a regar sus mejillas. ''Tu ilusión es un cáncer que se me pega al corazón cada vez que sale a colación. Antes me importaba más que mi vida misma. Ahora, ya, tras tantos tantras y tontas decepciones, ni mi vida me parece algo a tener en cuenta. ¿Cómo pretendes que me importe algo lo que hagas, pienses o sientas? Eres la destrucción de mi alma, un elemento fallido de un plan que nunca avanza. Contigo aprendí a amar, y aprendí a ver en quien se puede confiar. No eres parte de ese grupo privilegiado. Si viviéramos juntos mucho más tiempo desearía morirme. Cuando te veo, ya no hay veneración, placer ni sueño. Hace demasiado que no. Tampoco grandes locuras y aventuras. Sólo veo a un hombre pobre, con el carácter de un niño, intentando engañarse a sí mismo cada vez que abre la boca. Antes de buscar cualquier otra estupidez sin prioridad en lo que entretenerse que lo aleje de las responsabilidades. No te deseo la muerte, pero tampoco me deseo una vida así más tiempo. No puedo. Deberías ser fiel a tus promesas, hacer la maleta, coger la puerta, llevarte los dibujos que te hice, antes que los queme, y buscar otra desgraciada que crea que puedes darle una vida de lujos y amor. Vete. Y no mires atrás, porque me aseguraré de cerrar la puerta con llave, y apostar todos mis demonios tras ella por si se te ocurre venir con lamentos, disculpas, súplicas o rezos. Necesito que sientas mi ignorancia en negro. Como el corazón que me has dejado. Como mi alma. Como los pelos de tu pecho, cada uno de ellos. Espero no volver a saber nada de ti. Fuiste la alucinación que provoca el veneno de una picadura de araña. Fuiste todo para mí, y no hiciste nada para mantenernos, conservarnos ni cuidarnos. Maldito cuñado de la ponzoñ; Sibilina lengua que habla demasiado, y jamás volverá a meterse entre los pliegues de mi coño''.




miércoles, 11 de julio de 2018

C. N. J

Aún perdida la esperanza,
estrella que nos guía,
desamparados y ablucidos
por las penas y la ira.

Tan unidos.
Siempre juntos
Más unidos todavía
Temblorosos al principio
Afrontando el nuevo día.

Renaceremos al tiempo
con el corazón más grande
con el alma más henchida
Siempre
en recuerdo presente
de quien nos dió la vida.

Sangre de mi sangre
Por todos y cada uno.
Sangre de mi sangre.
A mí, la Familia mía.

Salmo al alba
por tiempo eterno
en Nuestra tierra

prometida.

Calipso

Tú me dices
que soy lava
tú el volcán
que genera mi Pompeya

Yo en tu flema como llamas
no quisiera estar
si no es colgado de tus trenzas

Y presentas moretones
con aire casual
síntomas del estocolmo

Hurtas ojos cada vez
que sales a pasear
suspicaz como un cachorro

Calipso, reina mater,
de mientras haya vida
resignas de cobardes

mejor jugar la vida!

martes, 22 de agosto de 2017

Sostén de mundos

Se me fue el tiempo
necesario contra
todo el argumento
asegurado
en pasado imperfecto.
Se fue antes de tiempo
y mientras entre tanta zanja
y hoyo sin fondo
uno
sale
corriendo.

Con la fe más acelerada
jamás nunca denostada
y el principio
de saltarse el límite
y el control. Al principio
y luego un paso más allá.

Sucedáneo de larva cromática
resurrección
de cartílago de escuál’i’do tiburón.
Prometeo en cambiaformas.
Aglio modo en noche muerta.

Datan los ojos
a base de lanzarse
como anzuelos
‘dentelleantes’
sobre todo
lo que hasta la vista alcance.

Y tras pararse para amparar
la nostalgia en el recuerdo
de épocas mejores, a la postre,
de la servicial nada consentida;
el verdadero amante de la aventura
procura una primera fila entre
la carcoma, el ázido existenzial

y la podredumbre del extravío.

domingo, 8 de enero de 2017

Daddy Jimmy Jones
Daddy Jimmy Jones
Dady daddy daddy daddy
daddy Jimmy Jones

Di yei an yei

Di yei an yei

Di yei an yei


While sounds the screaming's crowd
I can see the limousins
The sun is crying, Kill for us
above the sky. Kill for me
No hope no faith. Kill for God
You have a dream, I have a dream


The cult of life
The noise of death
So many time
Don't fall in hell
Oh save me, dad, o father lord
you are in my veins
with no control


Daddy Jimmy Jones
Daddy Jimmy Jones
Dady daddy daddy daddy
daddy Jimmy Jones

Di yei an yei

Di yei an yei

Di yei an yei

- - - - - - - - -

Di yei an yei

Di yei an yei

Di yei an yei

- - - - - - - - -

Fools are not being pure
The hace no future
like the last

lunes, 3 de octubre de 2016

Noche y cicatriz


Me siento a fumarme la vida
como cada noche;
a observarme
con esa saña,
madre del tiempo,
las cicatrices
que me marcan.

Esas jodidas cicatrices,
mapas de descontrol,
y juventud deleznada.

Se me escapan los ojos
Con cada lágrima.
La soledad mortifica,
incluso al dios de dioses.
Pero a mí,
no.
Para eso tengo mi piel
de heridas.

Si me duelo,
lo hago porque flaqueo.
Mi boca sabe más a negro,
Y mis rodillas
no soportan tanto peso.

Aguantando la respiración
como en un sueño;
Vuelvo a enzarzarme
En disputas de mala muerte.
Y mientras escupo sangre,
Se me atraganta la lengua.

Quedo, desnudo
Como un silencio;
Solo,
Áspero, mientras
me trago el corazón.

Tristemente olvidado,
(rey del vómito sentido)
Junto a mis jodidas cicatrices.

lunes, 14 de marzo de 2016

No hay infierno

Mi vida... tantos atajos, tanta vida acumulada entre los dedos, antes de cada caricia. Tus labios, casi ni los recuerdos, mientras un regusto amargo de pasiones desaforadas se me queda en el cielo de la boca. Me muero. Cuesta imaginaros al otro lado del mar muerto, que durante noches fue tornado en encerado de baile.
No hay infierno

jueves, 18 de febrero de 2016

Es Tar (S-D) e

Estarse en la Parra...
Estarse en porte; Inmovilizar el norte.
Escanziada la vista,
escenificar el olvido...
Pararse ante su(s) luna(res),
su marea turbia, su mare nostrum.
Robusta, pálida, glazial...
bajo el limón y la sal
de un gerundio que resuella
contra corriente y tiempo
en gerundio existenzial.
Tic tac
Tic Tac
(Me voy, me voy, me voy, me voy... Que tarde ha de ser ya)

viernes, 15 de enero de 2016

Zoroastro de pies descalzos

Perdemos el control. Nos quedamos sin pensamiento de base y elocubraremos acerco de nada. Perdemos el control y nos quedamos sentados sobre nuestra podredumbre. Expiamos sueños incumplidos y los amores del Canaan. Saltan chispas entre la elocuencia y sus manos blancas. Estiro la mano hacia lo más alto de mi cúpula de cristales rotos y viendo el sol, comienzo a no querer esforzarme por impedir que sus rayos magenta y carótidos lo envuelvan todo. Perder el control y no estremecerme con menos ahínco del debido. Mi alma reposa placentera como justo antes de siquiera empezar a sentirla. Sin control ni respiración honda. El corazón de las tinieblas se mantiene sordo. Lloriquear no sirve de nada. No sirve de absolutamente nada. Pero duele cuando sabes que la piel de monda de limón aún rajando la garganta, acabaría en su ingesta al tragarlo, curando las cicatrices a base de tantos gritos.

jueves, 27 de agosto de 2015

Quieto. Distante. Rígido.



Las lechuzas sólo estaban dormidas.
Su ulular desgarrador entre los gritos y el viento atrapa las últimas horas de noche cerrada. Antes del amanecer, casi en paralelo. Ojos como lagos vírgenes donde el amarillo predomina. Apostadas sobre el cable telefónico, uno de buen grosor que soporte el peso, se dedican a gritar desgarradoramente hacia mi ventana. Existe la posibilidad de que no me persigan, de que sea una víctima aleatoria, casual; Es posible que mi corazón tenga demasiado miedo a esa pausa desacelerada durante el sueño. Pero también es posible, dentro de lo que cabe, que esas lechuzas simbolizan la regresión de los fantasmas al interior de uno mismo. Una prueba del sino para recordarte lo vivo que estás y por lo mucho que luchas. Y una amenaza, no alargar demasiado la mano dentro de la boca del lobo, no hacer acopio de locura y declararse insolvente ante Dios. Una insolvencia metafórica. Disolvente.

Ululan almas rotas desde atras de la ventana.
Las paredes agotan el eco sin demasiada prisa.
El corazón se me acelera, se me acelera, se me acelera.
Me quedo impropio. Quieto, distante, rígido.
El miedo. ¡Eso es el miedo!

El miedo a estar presente ante la muerte de uno mismo.
Una muerte prevista y añorada.
Muerte de dulces manos
y
labios
sabor a tierra.

La rapaz vigilia permanece intacta, sin un solo bostezo, sin ánimo de luto. Responden las horas al peso de la congoja. Que por dentro se sonroja con las arterias llenas de viejos recuerdos de gloria. Lechuzas representando la vacuidad del impulso, el sostenimiento del error humano como pilar irrefutable; El epicentro de caos, el punto cero a la tragedia, gritos que anidan entre desnudas plumas y ojos que rielan ante el arranque de ese ardiente baluarte que es el sol de la mañana. Las lechuzas dormirán simulando no importarles lo que ocurra dando paso a ese gallo combativo que con los primeros rayos ahuyenta las sombras forzadas.


viernes, 21 de agosto de 2015

Sin noticias de Ítaca

Me preparé para darse una ducha. Echó al suelo la misma toalla marrón de siempre. Me fui quitando los zapatos, calcetines; Los pantalones, ropa interior y se quitó el amarre que le dejaba el pelo escondido en lo más alto. Abrí el grifo, titubeante como siempre, sin apenas caudal de agua. Caliente. Vapor de agua. Hierve el aire. Me meto bajo el agua, contengo la respiración. Inmerso en un mal pensamiento. ¡Agua bendita que esquilmas la lepra! ¡Agua bendita! ¡Agua bendita! Mis manos se deshacen, mi piel se contrae, se funde, se quema... Nada mejor que agua hirviendo para arrancar las costras de ese amor húmedo, residual en las paredes que antaño ofrecieron el sudor por las baldosas. El corazón bombea despacio. Abro el grifo muy despacio. Muy despacio. Ahora está helada, meto la cabeza bajo el chorro y muero. Muero en un suspiro, eternamente, congelado en ideas dispersas, renovado y extasiado. Aparto de nuevo el grifo frío. Y vuelvo a quemarme. Repito la acción un puñado de veces, me echo gel sobre el cuerpo, me froto con las manos arrugadas y suspiro. Suspiro por los fantasmas que deambulan y te zarandean cuando se aburren. Suspiro por recordar. Por recordar las contracciones del amor. Suspiro para vivir. El espejo se empaña. Sus suspiros son míos. Con una mano me paso el pelo hacia detrás, para reconducir la situación de anarquía. Muevo la cabeza. Me asienten los pandemonios de la dicha suscitada; Que no lograda. Cierro el agua. Lagos quedaron secos tras mi muerte en vida. Lagos de lágrimas que no merecen ser tenidas en cuenta y se secan antes de salir a flote. La corriente sanguínea se acelera al verse como corriente prioritaria y respiro bien hondo. Me seco. Una vez seco, me siento, enciendo un cigarrillo , sirvo una cerveza y me quedo mirando por la ventana. Miro fuera como si estuviera lo que busco. La sombra prometida al descanso del sol aparece mientras nadie la esperaba. Se hace de noche. Me diluyo en la idea de la reencarnación metafórica. De vivir por encima de la congoja y las agallas fallidas, Sonrío porque no es fácil estrellarse y conservar los dientes y la lengua. El tiempo pasa. Muchos lo dejan seguir, lo dejan pasar, entonan un canto de sometimiento al karma y pierden la garganta. Antes siquiera de empezar a gritar. Me esforcé por clavar la vista en uno de los gatos que mantenían el polvo del patio como mero 'atrezzo' e imaginé que Saturno hacía acto de presencia, con lágrimas en los ojos, el hambre de una fiera y el corazón acelerado. Caen cascadas por entre mis hombros de agua acumulada en las alturas. Agito la cabeza, mojando los cristales. Grito casi sin hacerlo en el éxtasis del herido de muerte, mientras echan raíces en mi pecho los limoneros de Boabdil; Y su ácido amargo deja leer mensajes secretos ocultos en páginas aún en blanco. Y pecas.

domingo, 16 de agosto de 2015

Rebosa la llegada de plata

Fumo. Fumo demasiado. Me consumo antes de tiempo. No vivo ya para el drama, ni siquiera me recuesto a sus pies en las noches frías. Ahora simplemente me sostengo en no hacer nada y me dejo llevar. Entre una humareda victoriana y una tos incipiente, seca y áspera. Fumo porque no sé hacer otra cosa. Me sumerjo, me desoigo y no escatimo en saliva. Fumo porque tengo miedo, y fumo por la victoria. Suenan cascos de batalla de fondo. No soy nadie, he huido en diversas direcciones y mis manos están con marcas profundas de cortes de desgarrarme la piel de tanto enredarme en la sombra. Fumo porque al menos así agarro y muerdo una boca ajena... 

(Garganta a dentro), (Garganta adentro).

...y unos labios...

 (Garganta fuera) (Garganta ardiendo)

Fumo, esquilmo mis arterias con la saña del que no controla el vicio, y no vicio mi visión. Pues siempre veo. Pero no oigo, como habiendo perdido los tímpanos en una explosión muy lejana. En alguna batalla o amotinamiento. Ya no escucho como late un corazón acelerado por la pasión, ni el pánico, de ataque mortal. Ya no puedo resumir mi corazonada a evitar equivocarme. Cargo de tabaco negro de vainilla la pipa, aseguro con una mirada rápida que mis zapatos están atados, inspiro con fuerza y dejo que el alma condensada de todos los sueños errantes lo abarque absolutamente todo. Fumo, mientras espero que llueva y así el vaho y el humo se alíen contra el frío de la calle. Aspiro, jalo, imprimo un cupón de descuento al infierno en mis pulmones; Hago reposo de mitologías obsoletas, pierdo la conjura de los necios, calzo un 42 o 43 y siempre que puedo me pierdo. Piso el barro, los charcos, lanzo cerillas ennegrecidas dentro de las alcantarillas y cada vez que me cerca un mal pensamiento aguanto la respiración y aprieto los puños. Aprieto el corazón contra el suelo.

jueves, 30 de julio de 2015

Obey, babe

Times are changing
that I know it
Spiders and mosquitos
Get out of my body!
Green is lovely
I love the weather
Looking for the sunshine, forever

Spring spring spring
4x Spring is over

I smell the flowers everywhere
I see the beauty turning back my neck
Short trouser, t-shirts and hair
Spring is comming, The winter is dead

Obey obey obey obey
the no control
obey obey obey obey
one more time
Obey obey obey the bees and flies
This is the spring, bitch, and I like

I'll made for all a magic trick
and today it's no Halloween
but i bring my pupking bag
the only reason is that i'm so mad

Rest rest rest rest
Rest in peace

Rest rest rest rest
Rest in peace, bae

Rest rest rest rest
Rest in peace

Rest rest rest rest
Rest in peace, babe

Winter is cold, i wanna hot
Now I prefer shadows and holes
Fuck hell's downs every morning
In the battles I'll get the glory

Fight bite death in bloody valley
fight kiss fight i'll be the law
Rock scream loud voice I'm so tired

September comes, fallen in love


Órdago de rosa y espada

Caída en grazia la cúpula zeleste...

Late en mí Nerón, en plena gracia de esa emoción que es el tiempo. Con los ojos rasgados de respirar con la boca seca, en tierra! En propias fronteras! Donde el cuerpo residual del orgasmo cae desplomado cansado. Te me quedas oyendo con la voz entrecortada. El silencio se cotiza a precio del oro. Oro azabache, negro derroche. Languidez de un alma que se deja llevar, que se vacía de congoja. La efímera. Rastas que golpean con sus sombras la pared blanca. Es piel, agujeros negros y elixir. Una película inamovible de libertad que se desprende del ruido; De los truenos y golpes de ira de una suerte siempre en vísperas de darse a la fuga. Pero reposa ahora la madrugada, como habitúa y su sucesión de estrellas es una constante metáfora de como confluye la muerte entre la vida más virginal. El mundo se de-construye en fragmentos de espacios llenos de polvo. Podría quedarme hecho jirones. Polvo al polvo, pero ella respira profundo con la luz iluminando un ala de tinta poco curvada tatuada a ras de gemelo. “Ya me lo cambiaré”, se repite sonriendo. Es libre y vendaval como aire de amanecer que se desprende del ambiente. Una nebulosa de conato de nuevo día apareciendo... Si paso las manos por sus muslos me quedo inmerso, como con una bocanada de marea brava hasta los topes. Quizás deba dejarme llevar y contestar los aún dormidos cantos de pájaros y gallos. Mientras el erizo enroscado en su propia luminiscencia sigue en pleno viaje hacia los confines del sueño, y su aliento de dragón denota paz. Bandera blanca, sábanas sin fauna beligerante. Mute a la musa. Ya arderá Babilonia de nuevo mañana.

¡¡Al amanezer!!


Las copas de los árboles se hacen de sol. Se filtra el calor creciente entre las hojas, las paredes manchadas de ruina y la ventana abierta. Su brisa en nuevo acorde deja arrastrar un olor a café caliente y dientes blancos cerradas en fase R.E.M. No es tarde, nunca suele serlo cuando se duerme cerca mía. Es demasiado pronto para aventurarse a pensar en nada, tan sólo. Mejor seguir durmiendo...

Cansadas almas devoradas por Saturno

Nezios, que os creéis que tenéis un poder enorme en vuestras manos. Necios y poco formados de la cabeza. ¿Acaso no os dais cuenta de que cuando algo no es abarcable nunca consigue ahogarte en una sensación real, incontestable? Dais por hecho que el amor se vende por piezas, a trozo pesado, filtrado, descontaminado a través de la caza regurgitada de ansias, el hambre como motor; la osadía, la desvergüenza y la ironía como amantes de las que presumir. Siempre por escrito. Una vez dos pares de ojos se enfrentan al abismo de la presencia, todos tiemblan, todos lloran como recién paridos y acaban escupiendo 'borderías', bravuconadas y verborrea, barata a trompicones, que no convencen ni a sí mismos. Pero no juzgo, señalo con el dedo a todos aquellos cobardes que olvidaron una lucha honorable hacia la verde inmensidad del amor en pos de henchir su propia sombra, olvidarse del romanticismo y la calidez y optar por pedir el menú gigante, sólo para gigantes. Igual que comprar condones XXL que guardar en la mesita de noche, esperando que Satanás te alargue el rabo o te ceda el suyo propio. Nunca fue tan complicado re-aprender a amar, conquistar las buenas maneras y no asediar con retórica de mercadillo al corazón que late. Evitando así la 'descorazonarizazión' del alma humana. Evitando así que la fe en el amor nunca muera, aunque a veces uno deba masturbarse, correr desnudo por la playa más virgen jamás hallada o empaparse en gasolina para sentir calor. Tantos amantes en la historia, tantas cagadas repetidas por inercia y tantas heridas reabiertas para que en los albores del avance toda esa estrategia y todos esos Carlomagnos y generales Crassos se resuman a un movimiento brusco y epiléptico de pulgares oponibles. Derecha. Me gusta. Izquierda. No me gusta. Ahora sí, ahora no. Ahora deambulo y ahora me siento rey sobre la colina más alta... Con lo bonito que era perseguir hasta el jodido Infierno a Eurídice para acabar perdiéndola. Tantas Eurídices perdidas. Tantos reinos en llamas. Todo naze y muere en una mirada, y ahí donde muchos ven riesgo y padezimiento continuo, otros, clásicos y anticuados, sentimos el maldito corazón delator recordándonos lo vivo que estamos, lo mucho que hay que apretar los dientes y el efecto dilatador del conformismo y la resignación a la hora de la verdad. Demasiados Cyranos con cara de asco, con demasiado miedo a acabar llenos de cristales y cicatrizes, y demasiadas amazonas retraídas en su lucha libertaria, ensimismadas en un efecto boomerang, políticamente hablando. De más. Y a dominar el mundo se ha dicho, adoptando nuevas costumbres, nuevos retos y nuevos hechizos...

jueves, 4 de junio de 2015

La niña de la balada

Si ni siquiera me quieres
como para dejar de odiarme
y no hay ya claros ni oscuras
todo recuerdo ya es en balde.

Si en las instancias últimas
en ciernes de discrepancia
si acaso siquiera el verano
a calentarme se lanza.

Otorgo a la marejada,
más vieja y cansada
que antaño, en aire suficiente
para apoyarme en mi salto.
Hacia la azul inmensidad,
que se esconde en las cascadas
de ese sorbo a rubia,
espuma, embrión de sueño,
sinpalabras...

Y sis amarte cuesta tanto,
algo más con cada día,
al menos mientras te pienso
no me invade la desidia.
Aún sin tener Abisinia.
Aún sabiendo que por ti
me embarcaría bien raudo
por entre tus grandes paletas,
tus pilares hechos muslos,
los orgasmos dela vida
entre más cálido impulso...

Pero sé que ya no te importa
y que ya no te soy nada.
Lástima que sin tu abrigo
conociendo que te apartas
cuando algo aún te pica
muy dentro en tus entrañas,
se me pierda la emoción,
la ilusión, la fe que cabalga.
Más cuando sé con certeza
sin desequilibrar la balanza
que no es nada lo que temo,
sino amor lo que me mata...

lunes, 11 de mayo de 2015

Cercando maravillas

Tras recurrir
al acoso y derribo
de quien se juega la vida
y no encontrar viento a favor,
recompensa, ni la Tierra Prometida.

Tras empaparme en el maná, sumergirme en la acequia de Dios, ejercer la convulsión de la lengua materna en el mayor espectáculo pagano... Tras esquivar los demonios y una huida prematura, aguantar la vorágine de una voz que no calle, que no calla, que siquiera se pronuncia; me alargué en el tiempo, me dejé llevar y me encontré. Me encontré con demasiado ropa, con demasiada calma. Me quedé parado, estático, con la barba chorreando como tras un gran aguazero, tormenta o el maldito Diluvio Universal. Con la barba hecha una sopa y el corazón azelerado, esperando espantar los cuervos de la soledad. Sus picos y sus mil ojos, que todo lo ven. Esperé como el que espera amanezer junto a la ventana entreabierta. Con la valentía de no perder la posizión. Tampoco me complico tanto. Me acerco, hago mi magia y me dejo llevar. Me encanta invadir tierras fértiles con las botas rezién pintadas de betún. Anclarme al lodo residual, los moretones de dientes, cansanzio y falta de sueño. Dicen por ahí que se me da de maravilla enjugarme el alma en las vaginas de cada maldita mujer que necesita autoestima. Que soy esa última lanzada que catapultó a Cristo Rey a los Zielos. Sin la cual todo el sufrimiento se hubiera alargado demasiado. Metafóricamente hablando. Muslos a vestido remangado, tus manos aferrándose a la sábana, gemidos que se catapultan solos entre mis oídos. Sigo moviéndome entre tus piernas, como buscando sentir algo, obsesionado con atravesar un orgasmo ajeno que me salve de los pecados cometidos. Quizás ante el mayor de ellos. Queda tumbada,.Corriéndose como un galgo corre tras la liebre marcada. Me quedé mirándote esperando una respuesta ingeniosa, un 'Ya te lo dije', un San Valentín tardío. Pero no era ella, era otra 'ella'. Una de tantas 'ellas'. Una de tantas copas donde ahogar las penas, las lágrimas y temblores. Todo en alegoría, en serie, repetido y reescrito. Así es estar enamorado. Comportarse como si nada, apretarse el cinturón sin miramientos y aguantar las ganas de partirle las costillas a más de uno. Todo en estado de continua embriaguez. Estás enamorado,  la conzienzia y la razón son un escudo. Un buen vikingo lucha a pecho descubierto, melena al viento y el pulso de un cirujano de guerra. Quizás exagero mi posizión. Antes de celta, guerrero, bárbaro y conquistador, debo enmarcarme como perdedor. Que pierde el aliento, la fe, el equilibrio, mesura; La correcta, la corrección, la bifurcazión adecuada. Que pierde todo por amor tras perderse en ese amor que todo encuentra. Seguiré zercando buenas maneras, alejándome del fuego y sus criaturas y ocupando mi lugar. En lo alto de las copas de los árboles, sobre la cúpula dorada de tu pelo. Me encontraré cuando amanezca con el pelo alborotado, las manos frías y olor a azeite usado. Mil infiernos hirviendo dentro de mi pecho. Renegado a no dormir para no soñarte, con tal de conseguir un remanso de pazque no huela a piel blanca, lunares tres delicias y potenzial de orgasmo.

Levanté la mirada y no vi nada. Rezién salido de las mismísimas entrañas de la madre naturaleza y aún así con el sabor de boca de quien ha perdido algo más que su estado animal. Su salvajismo enyerbado. Cerré los ojos y me tragué el orgullo, de un trago rápido sin respirar. Como habitúo.

miércoles, 29 de abril de 2015

Rapsodia del triste

Nos esforzamos
tan a menudo
como podemos
por parezer
menos frágiles
menos arrebatados
de grazia.

Y
nos encontramos
con un pie
en tierra firme
y el otro
removiendo
arenas
movedizas.


Las mismas arenas movedizas de siempre
Los mismos brillantes y granulados
pedazos de tierra. Arena en baño dorado
y olor a limones de destiempo'.
Nunca predominaron los árboles frutales.
Andaluzía es tierra de desierto
de calor
de garganta
de vórtize.

En preámbulo
a la llegada
de  nuevas lluvias,
suspiro sin fondo.

No faltan colores
en las calles
ni cuerpos
que se muevan
a destajo.
Pero
yo
como
si
nada

(Como siempre)

me quedo
con la mirada clavada
en un horizonte
que no me corresponde
esperando oir
el chaputeo
azelerado
de un corazón
amante de las lluvias.

Oir eco sordo de tu voz
Embalarme entre tus dientes.
Comerme el fríorestante.

viernes, 24 de abril de 2015

Too many

Quedaos con todos vuestros Khal Drogos. Quedaos con todos y cada uno de ellos. Yo ni siquiera me quedo. Ni expectante, ni vivo, ni sereno. Jodida lástima no tener ya más ganas de secundar ni segundas nupzias interminables, ni carizias regaladas a cuaquiera, ni siquiera el intrínseco derecho a la barba. Todo es sustituible. Algunos también lo somos. Ojala no ardiera más la bella Babilonia, con todo lo que sigue importándole al que ama robarle un beso de esos labios hinchados... De otro. Repítetelo y grita para dentro. '¡No importa!', Demasiados Khal Drogos para tan pocos dragones.

miércoles, 22 de abril de 2015

Pedazo de arcoiris

                                                          A. P.

Y entonzes ella se confesó amante de las nubes e inhaló hasta última gota de lluvia. Y se evaporó en silenzio, como habituaba, dejándose llevar, inflándose de aire y estallando en un millón de plumas de color. 

La Eneida del arcoiris
La última criatura capaz de asustar al bostezo. 

Y quedó hecha burbujas 
de pompa de jabón
 Como un diente de león 
en la primera corriente
desaparezió
  entre el aire caliente;
Blanca
y toda
hecha lunares.