jueves, 14 de julio de 2011
lunes, 6 de junio de 2011
Picores
No me importa
prácticamente nada.
Y digo,
prácticamente
nada,
que a veces
ni me quede voz para gritar.
El mal hábito
de acostumbrarme a todo,
y el escaso ímpetu
del cordero degollado,
me recorren el cuerpo.
Pero qué más da.
Soy hombre
de pocas mañanas,
y aún menos
Me quedo
con la idea de limpiarme
el sudor
cuando empieza
a calentarse el ambiente;
De rascarme
Esos interminables picores
que me
tienen me tienen el cuello
como el kamasutra en braile.
Me quedo con esperar,
no tiempos mejores,
sino ráfagas de aire pasajeras.
No importa,
si golpean puertas y ventanas,
simulando un huracán.
Me siento vivo,
y no tengo miedo,
pues respiro.
Cuando lo hago,
Aún en la asfixia al despertarme,
sigo sintiendo…
Te sigo sintiendo,
Desnuda y echa vendaval;
ráfaga de aire…
martes, 24 de mayo de 2011
39ºC
Se me acumula el humo
que sin descanso me meto.
Cada vez más hondo.
Tengo el día negro,
sin sombra aparente.
Día de mal sueño,
y aún peor
puesta en escena.

No deseo consciencia alguna
ni lavarme las manos.
El aliento se me pudre
con cada bocanada
de más.
Como un hijo ilegítimo
engendrado
estando en estado vegetal.
Mi esperanza en el cambio
es algo menos que nula.
Ni la juventud ni el conocimiento
me harían levantar la cabeza.
Tengo costras
bajo las arrugas,
que me salen
bajo la piel.
Y sólo puedo rascarme.
inútil e impreciso,
mientras mi garganta irritada,
deja de hablar.
Aún me quedan
las señales de humo.
Me queda atragantarme,
vomitar, si Dios lo quiere,
y limpiarme el sudor,
que no para,
de la frente,
y las manos,
y el corazón.
que sin descanso me meto.
Cada vez más hondo.
Tengo el día negro,
sin sombra aparente.
Día de mal sueño,
y aún peor
puesta en escena.
No deseo consciencia alguna
ni lavarme las manos.
El aliento se me pudre
con cada bocanada
de más.
Como un hijo ilegítimo
engendrado
estando en estado vegetal.
Mi esperanza en el cambio
es algo menos que nula.
Ni la juventud ni el conocimiento
me harían levantar la cabeza.
Tengo costras
bajo las arrugas,
que me salen
bajo la piel.
Y sólo puedo rascarme.
inútil e impreciso,
mientras mi garganta irritada,
deja de hablar.
Aún me quedan
las señales de humo.
Me queda atragantarme,
vomitar, si Dios lo quiere,
y limpiarme el sudor,
que no para,
de la frente,
y las manos,
y el corazón.
martes, 26 de abril de 2011
Esa maldita presión...
Todo saldrá bien
Repito una y otra vez.
Todo saldrá bien,
Sin saber
Si podré aguantar
Con las dos manos.
Sostener el mundo
No es fácil.
Pero todo saldrá bien.
Nadie puede impedirte
Ser lo que eres,
Ni avanzar sin tropezarte.
Me caeré,
Y me comeré el suelo
Con los dientes.
¿Importa?
Lo haré.
No soy dado al equilibrio.
Aguanta,
Aunque sé que odias que lo diga.
Aguanta
Siempre hay algo más fuerte
Que la mala suerte
De no encontrar
El paso exacto
Que evite la caída
Si digo que todo mejorará
es porque lo creo.
Me han enseñado a creer
Que todo es posible,
Aunque sea un bulo.
El suelo no sabe tan mal,
Y sus vistas
del cielo
tienen su encanto.
Sigo aquí.
Si hago falta en pie,
Me mantengo firme,
Pétreo,
Marmóleo,
Como una jodida estatua griega.
Pero si hay que
hundirse en la mierda
y salir de ella
para esbozar una sonrisa,
una sola
una miserable sonrisa
me tiraré al suelo de boca
y con los dientes
ablandaré la caída.
Cosa mía,
Frialdad artificial
Tomada de antemano
Muriendo por dentro.
Pero sé
Que tras acabarse
La grieta que te tienta
A una situación de vértigo
Continuo
Habrá algo por lo que seguir.
Fortaleza
De vómito
En mitad de la madrugada,
Mientras vomito
Con la boca cerrada.
Me niego a abrirla
Y a soltar un grito
Aguantaré
Y no me preguntes porqué.
Oigo olores desde el suelo,
Que me dicen
La ciencia exacta
Para una vida plena,
Pero nada
Me
Satisface más
Que encontrarme en lo más bajo
En compañía
De mis idealismos
De opio
O humo diluido.
Aguantar,
Me tengo que aguantar
La risa
Porque no merece
Llanto alguno
Encontrarse algún dios
Tarde o temprano
Entre los adoquines del suelo.
Me quedo esperándolos aquí.
Si te caes,
Rezaremos juntos,
Como hacen los que sueñan,
Olvidándose de todo.
En el fondo todos los ewoks comen lasagna.
miércoles, 9 de marzo de 2011
Lumbalgia
Espalda rota
Romper(se).
De espaldas
Mojadas por el calor.
El crujir
como escaleras
de carne
hacia el fondo,
Muy a lo hondo.
Olor agrio.
Semicerrado.
Sabanas mezcladas
sin rigor numérico.
Matemática fácil
del que busca aliento.
Gimiendo.
Con la boca seca.
Manos frías;
Extasiado
ante un inminente orgasmo,
que quizás tarda
o se esparce con tiempo de sobra
Carne hecha al sufrimiento
de disfrutar para el mismo.
Sonrisa.
Silencio,
que reconforta.
Lumbalgia.
Como poco,
de metro y medio.
jueves, 3 de febrero de 2011
Caricias Vol.1
Es fácil evocar un recuerdo
que te haga temblar
sin parar.
Dejar de ponerte los bellos de punta.
Pero cuesta tanto,
Aferrarme a un olor.
Me cuesta tanto recordar
su textura…
La piel, que en calma cosecha,
las raíces que se me clavan en las fosas nasales,
El sabor,
el caliente sabor que me trasmite…
Me quedo con la cara dormida,
un semblante rígido
de idiota que recuerda.
Faltándome la sensación
de sentir,
a certeza cierta;
Oliéndome
por dentro,
por oler(te),
mientras te acaricio
Al vacío…
Caricias Vol. 2
Enlatarme las uñas
para conservar el rastro
de tu piel.
Conservar, por egoísmo,
cada pequeña partícula
de polvo…
Del polvo que genera
tu piel,
al quemarse entre las sábanas…
Te me quedas incrustada
en los lagrimales,
siempre en connotación sexual.
Mientras llorando vida
en maldito estado puro,
mi piel queda hecha piel ‘’amedias’’
al desprenderse de la tuya.
Cuerpo de trazos incompletos,
calor que no llega ante el frío.
Noches simplemente eternas,
rompiendo cabreado
ese tarro de caricias.
Uñas como peces
que flotan tras quedarse sin oxígeno.
Observarlas
tras el cristal.
Dejan ver un destello
de vivaz relámpago de carne.
Me quedo, quedo, quieto y muerto,
con muñones en ‘’astilla’’
esperando reconstruirte
con cada fragmento de polvo
incrustado entre mis uñas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



