miércoles, 9 de marzo de 2011

Lumbalgia


Espalda rota

Romper(se).
De espaldas
Mojadas por el calor.

El crujir
como escaleras
de carne
hacia el fondo,
Muy a lo hondo.
Olor agrio.
Semicerrado.

Sabanas mezcladas
sin rigor numérico.
Matemática fácil
del que busca aliento.
Gimiendo.
Con la boca seca.
Manos frías;
Después calientes.
Extasiado
ante un inminente orgasmo,
que quizás tarda
o se esparce con tiempo de sobra

Carne hecha al sufrimiento
de disfrutar para el mismo.
Sonrisa.
Silencio,
que reconforta.
Lumbalgia.
Como poco,
de metro y medio.

jueves, 3 de febrero de 2011

Caricias Vol.1


Es fácil evocar un recuerdo
que te haga temblar
sin parar.
Dejar de ponerte los bellos de punta.
Pero cuesta tanto,
Aferrarme a un olor.
Me cuesta tanto recordar
su textura…
La piel, que en calma cosecha,
las raíces que se me clavan en las fosas nasales,
El sabor,
el caliente sabor que me trasmite…
Me quedo con la cara dormida,
un semblante rígido
de idiota que recuerda.
Faltándome la sensación
de sentir,
a certeza cierta;
Oliéndome
por dentro,
por oler(te),
mientras te acaricio
Al vacío…

Caricias Vol. 2


Enlatarme las uñas
para conservar el rastro
de tu piel.
Conservar, por egoísmo,
cada pequeña partícula
de polvo…
Del polvo que genera
tu piel,
al quemarse entre las sábanas…
Te me quedas incrustada
en los lagrimales,
siempre en connotación sexual.
Mientras llorando vida
en maldito estado puro,
mi piel queda hecha piel ‘’amedias’’
al desprenderse de la tuya.
Cuerpo de trazos incompletos,
calor que no llega ante el frío.
Noches simplemente eternas,
rompiendo cabreado
ese tarro de caricias.
Uñas como peces
que flotan tras quedarse sin oxígeno.
Observarlas
tras el cristal.
Dejan ver un destello
de vivaz relámpago de carne.
Me quedo, quedo, quieto y muerto,
con muñones en ‘’astilla’’
esperando reconstruirte
con cada fragmento de polvo
incrustado entre mis uñas.

miércoles, 19 de enero de 2011

''Como por respirar''


Como si para respirar
solo me valiera el humo
Me quedo deambulándome
A mí mismo,
sobre mí mismo…
Rebusco el humo
entre mis dientes
y mastico un alma
quemada por la prisa.
Siempre ajena.
Lenta.
Intentando en la caída
al tropezar
aferrarme a un retazo de humo…
Repito,
de humo,
con el cual abrir mis pulmones.
Sentirme vivo.

¿Señales de humo?
Obstinarse con volar
hacia cualquier distancia.
Sin alas.
Con plumas entre los dedos
y unas venas cosidas a tinta.

La(r)gos helados.
Frío.
Curvas de carne desnuda
siempre a punto de ser desfiguradas
por el sueño
Frente al paredón.
¡De cara a la pared!
Huelo.
Por consiguiente, siento.
Curvas que me curvan el cuerpo.
Siempre a punto de vomitar
Sensaciones cálidas.
El tiempo me tapa los ojos.
Me prendo la garganta
y regurgito ceniza.
Voz grave de tenor.
Sonrío. Sonrío.
Abro los ojos…

Con los párpados tatuados por dentro.
Sin conformismo que valga
a la hora de apartarme las legañas.
Si despierto lineal
como el tiempo
que me tapa los ojos
Me basta controlar mi mala ira
¡Y rugir!
Por nadie, más que por mí,
aferrándome al hecho
irreductible
y preciso
De que aún con torso helado
y la garganta agria
hace falta solo una cerilla
para meterle fuego al mundo.
El fuego tiende a comprimirse.
El humo es entraña aparte.
Huelo.
Te huelo.
Y de entre el aire viciado
saco un lenguaje propio
de sordomudos
de labios serrados
por dientes
de sordomudos
tendentes al vuelo.

Hace una noche
simplemente maravillosa.
Mi cuerpo añora el cuerpo.
Mi voz, se calla.
No hay lágrimas de
añoranza
en frío invierno.
Cortinas de vaho
a insana inhalación de viento.
Seguiré soñando.
Como si no pasara nada.
Seguiré soñando;
Completamente,
Inadecuadamente, desnudo,
Despierto.
Despierto.
Despierto.